Encuentran pistas de la existencia de un 'sector desconocido' de nuestro Sistema Solar, el hallazgo potencial de 12 grandes objetos de tamaño planetario apunta a la existencia de un 'segundo Cinturón de Kuiper' repleto de objetos desconocidos...
Más allá del cinturón de Kuiper, en los bordes externos de nuestro Sistema Solar, un equipo internacional de astrónomos se ha topado con algo realmente inusual: una docena de grandes objetos, de tamaño planetario y nunca observados hasta ahora. Los objetos, cuya detección debe aún confirmarse al 100%, apuntan a la existencia de un 'segundo cinturón de Kuiper', un nuevo sector hasta ahora desconocido del Sistema Solar y que se extendería mucho más allá de la órbita de Plutón. Los investigadores, que anunciaron sus hallazgos durante la 54 edición de la Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria, en Houston, confirman algo que ya sabíamos pero que no deja de sorprendernos: la influencia del Sol llega mucho más allá de los ocho mundos que forman el núcleo de nuestro sistema planetario. Más allá de Neptuno, en efecto, el último de los planetas y que se encuentra a una distancia de 30 Unidades Astronómicas del Sol (una UA equivale a la distancia Tierra-Sol, 150 millones de km) el Sistema Solar se extiende por lo menos otras 100 Unidades Astronómicas más. Y más allá de la 'heliopausa', donde el viento solar se difumina en el medio interestelar y pierde su influencia magnética, se encuentra la Nube de Oort, un inmenso depósito de cometas y asteroides, atrapados aún por la gravedad del Sol, que los científicos creen que se extiende a más allá de las 1.000 Unidades Astronómicas. Según explican los autores en su artículo, que aún debe ser aceptado para su publicación en una revista científica, los 12 posibles objetos masivos se encuentran a unas 60 UA del Sol, y los encontraron mientras buscaban nuevos objetivos para la nave New Horizons, de la NASA, que tras estudiar Plutón se encuentra ahora a 57 UA de distancia y se dirige hacia la heliopausa, en una 'misión extendida' que se extiende hasta finales de 2029. La propia New Horizons, explica Alan Stern, el investigador principal de esta misión, es bombardeada continuamente por partículas de polvo a medida que se adentra en el espacio profundo, «y la explicación más simple para eso es que hay más cosas por ahí que aún no hemos detectado». Leer el articulo completo, clic! enlace: ABC.es / Ciencia |