Y viajando a 3.200 km/h, una señal captada por un radiotelescopio de EE.UU. desde la Tierra, ha permitido seguir un objeto tripulado cerca de la Luna. La imagen apenas muestra unos pixeles, pero refleja una proeza técnica de gran revelancia...
| Una señal captada desde EEUU ha permitido seguir el viaje de la cápsula Orion de la misión Artemis II cuando se encontraba a más de 343.000 km de la Tierra y avanzaba a unos 3.200 km/h cerca de la Luna. La observación, realizada con el Green Bank Telescope, muestra hasta qué punto los radiotelescopios terrestres pueden rastrear objetos tripulados en el espacio profundo con una precisión extraordinaria. La escena no destaca por su espectacularidad visual, sino por lo que representa. La cápsula, apodada Integrity, aparece reducida a unos pocos píxeles en blanco y negro, generados a partir de las ondas de radio emitidas durante su trayectoria lunar. Sin embargo, esos puntos corresponden a una nave con cuatro astronautas a bordo, en una de las fases más delicadas y simbólicas del regreso humano a las inmediaciones de la Luna. El registro fue compartido por el Observatorio Nacional de Radioastronomía de EEUU y corresponde al sexto día de vuelo de Artemis II. La cápsula se encontraba a unos 343.000 km de distancia cuando el radiotelescopio de Virginia Occidental logró seguir su movimiento. La medición se produjo poco antes o poco después de que la tripulación quedara temporalmente incomunicada tras la cara oculta de la Luna. El Green Bank Telescope es una de las instalaciones más sensibles del mundo para este tipo de observaciones. Su antena de 100 metros de diámetro, instalada sobre una estructura móvil, permitió seguir a Orion durante varias ventanas de observación de seis horas durante los días en los que la nave estuvo más cerca de la Luna. Esa capacidad convirtió una señal distante en una medición útil para la misión. |








