Tres investigaciones distintas confirman en Science que la nave, el artefacto humano que ha llegado más lejos, atraviesa una región desconocida en el borde del Sistema Solar...
ABC.es / Ciencia
La nave espacial Voyager 1, lanzada al espacio por la NASA hace más de 35 años, se ha adentrado en una región desconocida del Sistema Solar, en el límite del espacio interestelar, según confirman tres investigaciones independientes publicadas esta semana en la revista Science. Esta región inesperada de la heliosfera, la burbuja de partículas cargadas que emite el Sol en todas direcciones y envuelve nuestro sistema planetario, puede ser la última frontera que le quede a la sonda por cruzar para volar por fin hacia las estrellas.
La Voyager 1, el artefacto humano que ha llegado más lejos, se movió hacia una región turbulenta de la heliosfera, conocida como heliofunda, en 2004. Desde entonces, los astrónomos esperaban ansiosamente la ocasión en que entrara en el espacio abierto, un hito que, cuando se produzca, será señalado en los libros de historia. Pero no ha ocurrido así, de momento. La Voyager 1 parece haberse desviado a través de una frontera previamente no identificada de esa gran burbuja protectora, en una sección que los investigadores han bautizado como «región de agotamiento de la heliofunda». Por allí la sonda se ha paseadohasta en cinco ocasiones distintas en el último año.
Los investigadores han llegado a esta conclusión tras realizar varias lecturas y mediciones tomadas por la nave. El equipo de Leonard Burlaga, del centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, comprobó que cada vez que la Voyager 1 entraba en ese territorio inexplorado, la fuerza del campo magnético de la heliosfera aumentaba abruptamente, mientras que el número de partículas cargadas caía con fuerza. Ver el articulo completo en: ABC.es / Ciencia








