Que nos conecta con el Más Allá, en muchas culturas el 'tejo' fue considerado un árbol sagrado, al que se atribuyeron propiedades mágicas...
El tejo negro o tejo común (Taxus baccata) es una conífera que se puede encontrar en los sistemas montañosos septentrionales de la península Ibérica. De forma característica tiene hojas lineales, que se asemejan a agujas, dispuestas en dos hileras opuestas. Cuando la semilla madura aparece rodeada casi en su totalidad por un anillo o esferoide carnoso, de color rojo traslúcido, que se conoce como arilo. El tejo es un árbol verdaderamente singular, en el que las ramas crecen casi desde la base terminando en una hojas finas y puntiagudas, a lo que hay que añadir que su tronco se encuentra vacío. En todas las partes del árbol, excepto en los arilos de las semillas, podemos encontrar una sustancia ponzoñosa llamada taxina. Se trata de un alcaloide capaz de provocar en nuestro organismo irritación gastrointestinal y efectos nocivos en el aparato cardiovascular. La taxina es una sustancia muy perniciosa, se estima que el líquido resultante de la cocción de 50-100 g de hojas de tejo sería suficiente para acabar con la vida de un ser humano. Durante siglos el tejo estuvo rodeado de un halo de misticismo y su imagen se asoció tanto a la Vida, sus hojas se colocaban a la puerta de las casas, como a la Muerte, se plantaba en cementerios. Su efecto nocivo ya era conocido en la antigüedad. Al parecer los numantinos, allá por el 133 a. de C., recurrieron al tejo para llevar a cabo un suicidio colectivo y evitar caer bajo el yugo romano. Leer el articulo completo, clic! enlace: ABC.es / Ciencia |








