Pudo formarse en apenas solo unas horas, nuevas simulaciones de alta resolución descartan que el proceso de formación de nuestro satélite durara meses o años...
Hace miles de millones de años, la Tierra sufrió el mayor impacto de toda su historia al ser golpeada por un objeto del tamaño de Marte, al que conocemos como Theia. La enorme cantidad de escombros lanzados al espacio por aquella titánica colisión formaron la Luna. Existen numerosos indicios que apoyan esta idea, pero cómo sucedió exactamente esa formación es un auténtico rompecabezas científico que los investigadores llevan décadas intentando resolver. La mayor parte de las teorías afirma que los escombros de la colisión se fueron fusionando en órbita, durante meses o años, hasta dar lugar a nuestro satélite. Pero un equipo de investigadores liderado por Jacob Kegerreis, del Centro de Investigación Ames de la NASA, en California, han llegado ahora a una conclusión diferente: la Luna se formó casi de inmediato, en cuestión de apenas unas horas, justo después del impacto. Los resultados de este trabajo han sido publicados en 'The Astrophysical Journal Letters'. «Esto abre una gama completamente nueva de posibles puntos de partida para la evolución de la Luna -dice Kegerreis-. Entramos en este proyecto sin saber exactamente cuáles serían los resultados de nuestras simulaciones de alta resolución. Por lo tanto, además de la gran revelación de que las resoluciones 'estándar' pueden llevar a respuestas engañosas, fue muy emocionante que los nuevos resultados incluyeran un tentador satélite similar a la Luna en órbita». Las simulaciones utilizadas en esta investigación, en efecto, están entre las más detalladas de su tipo y permiten una resolución mucho mayor de la alcanzada en cualquier otra simulación que estudie los orígenes de la Luna u otros impactos gigantes. Este mayor poder de computación mostró que las simulaciones anteriores podrían haber 'pasado por alto' aspectos importantes de este tipo de colisiones, y permite a los investigadores estudiar el fenómeno con una serie de detalles que los estudios previos, simplemente, no podían ver. Para comprender los orígenes de la Luna es necesario, primero, utilizar todo lo que sabemos sobre ella (su masa, su órbita, la composición precisa de muestras de rocas lunares..) e idear después escenarios que 'encajen' con lo que vemos hoy. Leer el articulo completo y ver vídeo, clic! enlace: ABC.es / Ciencia |








