Y captó algo extraño, encontro un campo magnético irregular que no encajaba con los modelos planetarios conocidos. Un nuevo estudio plantea una nueva teoria plausible...
| La histórica aproximación de la Voyager 2 a Neptuno en 1989 dejó una de las imágenes más desconcertantes de la exploración espacial: un campo magnético profundamente irregular que no encajaba con los modelos planetarios conocidos. Décadas después, un nuevo estudio científico publicado en la revista Nature arroja nueva luz sobre aquel fenómeno. Los datos recogidos por la sonda de la NASA mostraron que el magnetismo del gigante helado estaba desplazado y desalineado respecto a su eje de rotación. Aquella señal, captada por los magnetómetros a bordo, sugería que los procesos internos de Neptuno eran mucho más complejos de lo previsto. Durante años, la explicación apuntó a las condiciones extremas de su interior, donde la presión y la temperatura superan cualquier referencia terrestre. Sin embargo, la naturaleza exacta del material responsable de ese comportamiento seguía siendo una incógnita relevante para la ciencia planetaria. La clave parece residir en una fase exótica conocida como agua superiónica, una forma de hielo caliente y oscuro que se comporta de manera inesperada. En este estado, los átomos de oxígeno forman una red sólida mientras los de hidrógeno se desplazan libremente, facilitando la conducción eléctrica. Durante décadas se asumió que esta red cristalina era ordenada y estable. Sin embargo, esa hipótesis no explicaba el magnetismo caótico detectado por la Voyager 2, lo que llevó a los científicos a poner a prueba esa estructura mediante experimentos de laboratorio. Leer el articulo completo, clic! enlace: 👇 El Confidencial.com / Ciencia |








