La NASA impacta una sonda espacial contra un asteroide en la primera misión de defensa planetaria, aún a la espera de los resultados finales, la nave DART ha sido todo un éxito para la Agencia Espacial Estadounidense...
«Esta noche los terrícolas podrán dormir mejor». Lo decía solo medio en broma Elena Adams, la ingeniera de sistemas de DART, la misión de la NASA para estrellar una nave contra un asteroide. Era poco después de que el objeto desarrollado por el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins impactara un pequeño cuerpo celeste a millones de kilómetros de nuestro planeta. «Nuestra primera misión de defensa planetaria ha sido un éxito» celebró. El objetivo era estudiar cómo se puede cambiar la trayectoria de un asteroide que se dirige hacia la Tierra con potencia catastrófico. Es un asunto que ha fascinado a la ciencia ficción y que ha llegado hasta el imaginario colectivo con películas como 'Armageddon' o la más reciente 'No mires arriba'. Pero que, a su vez, es tan real como el propio universo. Hace 65 millones de años, un meteorito con un diámetro de diez kilómetros se estrelló en lo que hoy es la península de Yucatán y provocó una destrucción generalizada en todo el planeta. Extinguió buena parte de la flora y la fauna, incluidos los dinosaurios. La nave de DART fue lanzada desde la base espacial Vandenberg, en California, en noviembre del año pasado. Tiene el tamaño de un frigorífico grande ('dart' significa 'dardo', en inglés) y ha viajado por el espacio una distancia de más de once millones de kilómetros de la Tierra hasta que este viernes encontró su objetivo. Se trata de Dimorphos, un pequeño asteroide que orbita alrededor de otro más grande, Didymos. A las 1.14 de la mañana hora española, como estaba previsto por el equipo de la NASA, la nave impactó en Dimorphos. La cámara incrustada en la nave mandada imágenes de su objetivo en directo a la Tierra. Cada poco segundos, se veía más y más cerca al asteroide. En las últimas fotografías, se observaba con detalle la superficie rocosa y rugosa de Dimorphos, que tiene un diámetro de 150 metros. En ese momento, la nave viajaba a 14.000 kilómetros por hora. «Tenemos impacto», confirmó a esa hora la retransmisión en directo de la agencia espacial estadounidense. «Es un acontecimiento histórico», dijo después Ed Reynolds, jefe del proyecto de la Johns Hopkins. Los científicos de esta universidad detallaron que la nave había impactado a una distancia de 17 metros del centro del asteroide. Casi como dar en el ojo de la diana. Leer el articulo completo y ver el vídeo, clic! enlace: ABC.es / Ciencia |








