Descubren el origen de la misteriosa señal a unos 650 años luz y que llega a la Tierra desde hace 40 años. Una nueva imágen multiespectral ha conseguido identificar su procedencia y el fenómeno que la provoca...
Un equipo internacional de astrofísicos ha conseguido determinar la causa de una intensa emisión de rayos X registrada desde hace más de 40 años en una de las nebulosas más cercanas a la Tierra. Gracias a una nueva imagen multiespectral publicada por la NASA, se ha descubierto que el fenómeno podría estar relacionado con la destrucción de un planeta por una enana blanca. La señal procedía de la Nebulosa de la Hélice, situada a unos 650 años luz de distancia. Aunque llevaba décadas siendo observada por instrumentos espaciales, hasta ahora no se había podido establecer con claridad el origen del fenómeno. Las nuevas observaciones revelan que una estrella extinguida habría desgarrado un planeta que orbitaba demasiado cerca. El descubrimiento ha sido posible tras analizar datos recogidos por distintos telescopios, entre ellos el observatorio de rayos X Chandra, el telescopio espacial Hubble y el europeo VISTA. La imagen resultante muestra una fusión de longitudes de onda que van desde el ultravioleta hasta el infrarrojo, lo que ha permitido reconstruir con precisión la dinámica del suceso estelar. La estrella protagonista del hallazgo es una enana blanca, el resto de una estrella que ha agotado su combustible. En este caso, su atracción gravitatoria habría destruido por completo a un planeta que giraba en una órbita muy próxima. La imagen publicada por la NASA combina datos en múltiples bandas: rayos X (magenta), luz visible (naranja y azul claro), infrarrojo (tonos dorados y azul oscuro) y ultravioleta (púrpura). Este mosaico, además de permitir localizar la fuente exacta de la radiación, ha evidenciado la interacción extrema entre ambos cuerpos celestes. La nueva interpretación, apoyada en observaciones directas y modelos de simulación, apunta a que el planeta habría sido despedazado por la intensa gravedad de la estrella. Este tipo de evento, hasta ahora solo hipotético, podría abrir nuevas líneas de estudio sobre la evolución de los sistemas planetarios en sus fases finales. Leer el articulo completo, clic! enlace : 👇 El Confidencial.com / Ciencia |