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jueves, 29 de octubre de 2026

ASTRONOMÍA / ALINEACIÓN CÓSMICA EN SUECIA

Fueron a cazar Auroras Boreales y acabaron fotografiando una espectacular coincidencia cósmica que ha fascinado a la NASA. La maravillosa fotografía tomada durante una intensa tormenta solar, fue selecionada como su Imagen Astronómica del Día...

Lo que prometía ser una noche de
auroras boreales en el norte de Suecia acabó convirtiéndose en una de esas coincidencias astronómicas difíciles de repetir. Tres fotógrafos checos lograron captar una insólita combinación de fenómenos celestes que ninguno esperaba encontrar durante su expedición. El resultado fue una fotografía que terminó llamando la atención de la NASA.

La imagen muestra una espectacular coincidencia entre Marte y el cúmulo estelar del Pesebre (M44), también conocido como la Colmena, bajo el resplandor de una intensa aurora boreal. La fotografía fue tomada el 10 de octubre de 2026 cerca de Lansjärv, en el norte de Suecia, por el astrofotógrafo Petr Horálek, con el apoyo técnico de Josef Kujal y la organización de Vojan Höfer. Apenas cuatro días después, la NASA la seleccionó como su Imagen Astronómica del Día (APOD). La instantánea muestra al planeta rojo como un diminuto punto anaranjado frente a un enjambre de estrellas, mientras una cortina de luces ilumina el cielo y los bosques del horizonte.

Los tres integrantes de la expedición habían viajado hasta el norte de Suecia con un objetivo claro: capturar las auroras boreales que iluminan los cielos de Escandinavia. Sin embargo, las condiciones meteorológicas no parecían acompañar. El fuerte viento y la nubosidad amenazaban con frustrar sus planes hasta que, a última hora de la tarde, las nubes se disiparon y dejaron paso a un cielo de extraordinaria transparencia. Aquella inesperada mejoría permitió fotografiar una combinación de fenómenos astronómicos poco habitual. La ausencia de Luna facilitó la observación, mientras que la intensidad de la aurora boreal fue suficiente para iluminar incluso los bosques más lejanos, creando un escenario excepcional para la fotografía nocturna.

El origen de aquel espectáculo celeste estaba en una potente erupción solar del 8 de octubre, cuya eyección de masa coronal alcanzó la Tierra dos días después. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el fenómeno desencadenó una tormenta geomagnética de categoría G3, considerada fuerte. La interacción de las partículas solares con el campo magnético terrestre y los gases de la atmósfera provocó las características cortinas luminosas de las auroras boreales. La perturbación fue de tal magnitud que sus efectos llegaron a ser visibles incluso desde la República Checa, mucho más al sur de las latitudes donde suelen observarse estos fenómenos.


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