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miércoles, 16 de marzo de 2016

SISTEMA SOLAR / ¡GRAN SORPRESA! EN LOS ASTRÓNOMOS

Las manchas brillantes de 'Ceres' cambian de intensidad, la superficie del planeta enano esta cuajado de unos enigmáticos parches blancos y este se encuentra en el Cinturón de Asteroides..
Nuevas observaciones de Ceres llevadas a cabo con el instrumento HARPS, del Observatorio de La Silla, en Chile, han revelado una serie de cambios inesperados en las enigmáticas manchas brillantes que el planeta enano luce en varios puntos de su superficie. A pesar de que Ceres aparece como un simple punto brillante desde la Tierra, estudios detallados de su luminosidad han mostrado que ésta no cambia solo de la forma esperada y a medida que Ceres gira sobre sí mismo, sino que esos cambios afectan también a los extraños puntos luminosos, cuyo brillo varía continuamente de intensidad.
Ceres es el mayor de los cuerpos del Cinturón de Asteroides, un anillo de rocas de todos los tamaños que se encuentra entre Marte y Júpiter, y es, de hecho, el único objeto del cinturón que, con sus casi 1.000 km. de diámetro, merece el nombre de planeta enano. La sonda Dawn, de la NASA, lleva en la órbita de Ceres desde hace más de un año y ha elaborado ya detallados mapas de su superficie. Pero una de sus mayores sorpresas fue, precisamente, el descubrimiento de una serie de manchas muy brillantes y que son capaces de reflejar mucha más cantidad de luz que sus oscuros alrededores. La mayor de estas manchas luminosas se encuentra en el interior del cráter Occator y sugiere que Ceres podría ser un mundo mucho más activo que la inmensa mayoría de los asteroides que lo rodean.
Ahora, nuevas y extremadamente precisas observaciones llevadas a cabo con el espectrógrafo HARPS, instalado en el telescopio de 3,6 metros de La Silla, en el Observatorio Europeo del Sur (ESO), en Chile, han detectado, además de las variaciones de luminosidad esperadas y causadas por la rotación de Ceres sobre su eje, toda una serie de variaciones que nadie esperaba ver y que sugieren que el material que forma las manchas es volátil y se evapora cuando es iluminado por la luz del Sol.
Paolo Molano, astrónomo del Observtorio de Trieste, en Italia, y director de la investigación, cuenta que "Tan pronto como la sonda Dawn reveló la presencia de los misteriosos puntos brillantes en la superficie de Ceres, empecé a buscar la forma de encontrar parámetros que fueran medibles desde la Tierra. A medida que Ceres va rotando, las manchas se aproximan un poco a la Tierra, para alejarse después de nuevo y causando así una serie de variaciones que afectan al espectro luminoso de la luz que llega hasta nosotros".

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